Vestido Francisca


Francisca es el verano en un vestido. Fácil, relajado, súper fresco. Parece sencillo, pero que no te confunda: Francisca es una obra de arte en sí misma.

Nos encanta su doble encaje que recorre todo el escote y el borde de las mangas. Sus formas geométricas se han dibujado a través de minúsculos puntos, un trabajo muy laborioso. Francisca tiene un patrón liviano, ideal para llevar a todas horas en vacaciones. Por delante, su cuello bastante abierto quiere formar una especie de V sutil. Los hombros, en los que encontrarás tres botones nacarados, caen y añaden un aspecto más desenfadado.

Francisca es todo movimiento, te darás cuenta tan pronto lo lleves puesto. Esto es gracias a las cuatro palas tablas que salen del cuello frontal y se alargan hasta el pecho, y que todo el cuello por detrás se ha fruncido sutilmente, añadiendo volumen.

Francisca cuenta con uno de esos detalles que adoramos: las iniciales de su anterior propietaria. Una preciosa letra F bordada en color rojo y, encima, una G blanca con rayitas rojas. Y si todavía no nos había enamorado lo suficiente, prueba a tocar su algodón, grueso y suave a la vez. El flechazo está hecho.

Francisca tiene tres pequeños remiendos en la parte de atrás apenas perceptibles. El resto está en perfecto estado.

Largo desde la parte alta del hombre hasta el dobladillo inferior: 117 cm. Ancho de lado a lado a la altura del pecho: 64,5 cm. Queda mejor en tallas M y L.

Altura de la modelo: 162 cm.

Vestido vintage bordado de algodón antiguo

--

Las prendas que te proponemos tienen un mínimo de 70 u 80 años, algunas incluso ya han superado la centena. Todos ellos provienen de la Mallorca rural, de aquellos ajuares que alguien bordó con primor hace años, para después caer en el olvido de un baúl. Son todas prendas sencillas hechas a mano, blancas en su mayoría, pero con pequeños detalles, como bordados, que las hacen verdaderamente especiales. Quizá encuentres dos camisas parecidas, pero ninguna absolutamente igual. Varias de ellas llevan incluso las iniciales o el nombre de pila de la que fuera su propietaria.

Hemos pasado horas buscando en el interior de la isla, de mercado en mercado de antigüedades, de casa en casa, las camisas y camisones más bonitos que puedas ver jamás. De hilo de algodón antiguo o lino, tejidos duraderos, traspirables y súper frescos, ideales para convertirlos en uniformes de verano.

Todas las prendas que vas a encontrar aquí han pasado un verdadero proceso de restauración. Primero, por las manos de una experta bordadora, que ha arreglado los desperfectos sufridos con el paso del tiempo. Queremos que esas vainicas, realces y cadenetas luzcan casi como el primer día. Y después, varios procesos de lavado para retirar manchas rebeldes, como de óxido o de humedad. Aun así, ten en cuenta que es posible que en algunas piezas te encuentres con algún hilo suelto, algún antiguo remiendo o con una minúscula mancha que no quiso salir (te lo avisaremos, descuida). Pero esto no tiene porqué ser algo malo, sino parte de la historia que tiene tras de sí.

Te aseguramos que nada te hará sentir tan única como llevar una prenda como ésta, e imaginarte quién la cosió para ella -y ahora para ti-, dónde vivió, cuál fue su historia, o si, mejor aún, quizá la llevó puesta en algún momento importante de su vida. Pura magia.

CUIDADOS

Estos vestidos han sobrevivido hasta hoy gracias a que el hilo con el que han sido fabricados es muy resistente por lo que no necesitas de un programa extra delicado para lavarlos. Pero sí te recomendamos no lavarlas a más de 30 grados, no utilizar suavizante y un centrifugado medio.

--

¿Quieres ver más fotos de Francisca? Pincha aquí (English version)

SIGN UP TO OUR NEWSLETTER AND GET 10% OFF YOUR NEXT PURCHASE